lunes, 20 de abril de 2015

Nunca he sido demasiado tuya, 
de hecho, nunca he sido siquiera mía.
Nunca he cerrado los ojos para besar,
jamás he sabido qué es correrse por amor. 
Y perdón...
Pero abrázame antes de disparar.

Nunca te extrañé demasiado,

nunca te amé como decía, 
nunca me aprendí de memoria tu cuerpo, 
incluso nunca idealicé una vida contigo.

Nunca estuve en tus manos, 

siempre fui parte de los cien volando 
y es que acaso,
¿no era mi libertad por la que tanto brindabas? 

Abrázame antes de disparar, por favor,

que de tus brazos siempre han salido las mejores balas
y mira que si se trata de morir prefiero tus brazos,
que mi cama.

Te quiero, pero sin mí,

tranquilo, esta no es la primera que tomo mis maletas 
y me voy a la mierda,
así que no me detengas.
Olvida mis pasos al atravesar el quicio,
la memoria no es más que una bomba de tiempo que te explota en la cara.

Pero eso sí,
por favor, 

bésame antes de disparar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario